FAQ

Dudas:

¿De dónde te vino la inspiración de Mundos Habitados?

Primero me surgió la idea de la raza hirge. A partir de ahí visualicé cómo debió de haber sido el primer contacto, o quizás debería decir será. Todavía falta un siglo para que los encontremos.

Tras cerrar en mi mente la historia del encuentro de la humanidad con los hirge, se me ocurrió la de Los Hijos de Leda. Sólo tenía en mente que quería poner la opción contraria a la de Un Universo olviado, y me pasé de contraria. El humano protagonista es rencoroso, manipulador y cruel, aunque al final toda la historia es bastante romanticona y sensiblera. Así que pensé en otro humano más manipulador y más cruel, y con una historia algo ruda, y surgió El Bandazul. Teniendo todo eso mezclado, aparecieron el resto de razas. Se podría decir que los alifaunos y los narsianos son totalmente secundarias. Por eso son un poco cliché, y me río con ellas porque insisto en ello. Quiero que sean todo lo que se esperaba de un marciano en los ochenta: pelos raros, piel azul, pero humanos, al fin y al cabo.

¿En quién o quiénes están inspirados los Hirge?

La primera idea de los hirge se me ocurrió jugando a Mass Effect. Si alguien conoce algo de las Asari, sabrá que es una raza de mujeres y se dedican a ser hermosas y entretenidas, entre otras cosas. Su especie sobrevive mediante la hibridación con el resto de seres vivos e inteligentes del Universo.

Yo, jugando al juego, me daba rabia, porque ninguna de las mujeres me atraía para que se liaran con mis personajes. La única así, que aceptaba, era la quariana, Tali. Pero estaba completamente enamorada de Garrus, y no entendía por qué como hombre o como mujer te podías liar con la asari, pero ni como hombre ni como mujer te podías tirar a Garrus. Así que cree mi propia especie de Garrus asarianos. O sea, unos hombretones cínicos, guerreros, de doble moral. Señores de acción, vamos, pero que fueran sólo hombres y tuvieran que buscar formas reproductivas en otros mundos.

La idea era mala mirara cómo la mirara: ¿Una raza de inseminadores alienígenas? ¡Vade retro, alienorum! Y para colmo no es que pudieran tener una alta población, si tenían que ir por los mundos para seducir o secuestrar. Ya me imaginaba las historias: Una réplica de todos esos refritos de pelis en las que los aliens intentan destruir la humanidad, pero con la diferencia de que todos los seres humanos no huían precisamente de cañones cargados con balas. Uaghh. Asco. Asco.

Así que se me ocurrió que la raza no siempre fue enteramente masculina. No hay forma de que algo así pudiera ocurrir si no fuera hermafrodita. Le puse todo ese trasfondo de especie que había olvidado su pasado y muy desarrollada psiquica y científicamente, que había tenido que recurrir a la inseminación artificial en “jardines de cultivo” de pequeños higos/hijos. ¡Y voilá, ha nacido un hirge!

¿Y los narsianos?

¡Los narsianos son la repera! Me la saqué de la manga rememorando viejas pelis de ciencia ficción, con el cartón piedra de fondo y las pelucas chillonas como grandes protagonistas del escenario. Quería hacer algo distinto a los hirge, y a los humanos, y a todo. Una muestra de hasta qué punto una sociedad puede desarrollarse a la inversa que la nuestra. Hombres que consdieran que las barbas y el pelo corto afeminan a las personas. A diferencia de los hirge, no son una sociedad tan dedicada a la guerra, sino totalmente burocrática, y como tal cultivan las buenas maneras y la buena apariencia. ¿Y por qué no? La perspectiva de que las mujeres somos las únicas que podemos adecentarnos es algo que comenzó a surgir en la Edad Moderna y que por suerte ya desaparece.

Previamente, en la edad media, los hombres se cuidaban mucho de sus cabelleras y ropas, joyas y demás pompas, y de la Edad Antigua para qué hablar. Los hombres consumían tantos perfumes y cosméticos como las mujeres, especialmente aquellos dedicados a la vida pública como senadores, escribas, oradores, diplomáticos, oradores…

Un hombre con joyas, moños o maquillaje no es menos viril. Es más, en la naturaleza normalmente el macho de la especie se distingue por ser el más colorido o llamativo, para atraer a las hembras. Así que eso son los narsianos, machos sin pelo en el pecho.

¿Y los alifaunos?

Los alifaunos son parte de mi subconsciente adorador de las historias de cambiaformas que se enamoran de humanos y ¡brilla, brilla, maravilla, eres mi predestinada parejilla! Y como tenía mono de hombres bestia en el espacio, metí ahí un par de alifaunos y los dejé divertirse.

¿Antes de escribir o mientras escribías, leíste alguna historia que te ayudó a inspirarte, novela profesional o fanfic?

La ciencia ficción es un género que siempre me ha entretenido, pero si he tenido opción, he tirado más por la aventura fantástica casi medieval. Por tanto no tengo un gran fondo de ciencia ficción, pero lo poco que he leído pudo haberme influído. Un par de novelas de Asimov en mi infancia. Hace unos años me terminé La mano izquierda de la Oscuridad, de Ursula Le Guind, en la que se trata de una especie hermafrodita, que no comprende la división de géneros.

También me leí El Legado de Prometeo, de Miguel Santander, un escritor español y una novela reciente. Uno de los protagonistas tiene una relación sentimental con un hombre, lo que le causa problemas sociales con los que no aceptan esa condición sexual. Pero de él, si algo me ha influído, es toda la información que sé sobre ciencia ficción dura, porque de Asimov recuerdo poco. Aparte de que lo del agujero negro es algo que siempre me recuerda a esta novela. También el nombre de la nave Penrose se lo puse gracias a este libro y haber buscado más tarde información sobre este señor.

También leí hace poco El Juego de Ender, y me encantó. Aunque no estoy segura de haberme inspirado en ningún detalle de él.

Sobre novelas abiertamente homosexuales hay dos en las que no pensé cuando comencé a escribir estas historias, pero meditándolo un poco, estoy segura de haber recibido influencia de ellas.

Una es Rompiendo los límites, de Evangeline Anderson. No hay mucho marciano ni gran tecnología futurista en ella, pero desde que lo leí me da calor pensar en soldados espaciales. Por eso la mayoría de mis protagonistas son soldados, y los que no terminan tomando el papel. Podría haberlos hecho diplomáticos, políticos, periodístas, o simples mercaderes intergalácticos. Cualquiera con posibilidades de subir ahí arriba a pescar marcianitos. Pero no. Los soldados con ropa de guerra espacial y armas superpotentes son mucho mejor.

La otra historia, de la que sin duda cogí muchísimo para todo lo relacionado a los narsianos, es Mi hermoso capitán, de J. L. Langley. Cuanto más lo pienso, más segura estoy de que todo lo que tiene relación con esta especie es como si fueran hijos directos de esta serie. Hay diferencias, muchas, claro, pero está el asunto de la forma en la que tratan los enviados de Yldium a los humanos cuando piensan que son mujeres. Casi igual que cómo son tratados los príncipes protagonistas de esta historia. Y también, en Sangre Azul tenía claro que quería que hubiera una escena de voyerismo, aunque fuera suave. Me pareció una forma amena de quitarle la tontería a Shasmel, aunque a la inversa, porque él sería el mirado, y le gustaría. Pues, adivinad qué, en Mi hermoso capitán hay una escena de ese tipo, aunque es el principe quien observa al soldado.

Aparte, al principio, con todas las historias de los hirge, siempre tiraba para ciencia ficción con visión futurista, o sea, lo que ahora nos parece futurista. Por ello no pensé ni de broma en hologramas o teletransportes, que eran muy Star Wars y Star Trek respectivamente. Pero con los narsianos la tentación fue demasiado fuerte, ¡son tan retro estos hombres que no poner un poco de esta tecnología habría sido pecado!

¿Por qué todos tus protagonistas tienen nombres hispanos?

Porque la mayoría son hispanos.

¿Por qué ningún personaje es americano, ingles, francés, ruso, chino…?

Hay personajes de todas las nacionalidades en mis historias, pero los protagonistas son mayoritariamente hispanohablantes, ya sean mexicanos, chilenos, argentinos, hondureños, españoles, filipinos o hirge, es verdad. Hay varios motivos para ello.

El primero, es que según los datos, dentro de cien años el español (castellano, o latinoespañol) será la lengua más hablada en el globo. Me pareció bastante razonable que las posibilidades de que el Primer Contacto se realizara en una nave donde primara ese idioma eran altas, y que por tanto se terminaría convirtiendo en la lengua de la exploración del Espacio. Como la mayoría de lo que hay en mis historias, es una mezcla de teoría fundada y mucha fantasía, un embellecedor más con intentos de sonar realista.

El segundo es que soy una gran fan de la literatura anglosajona, donde los protagonistas tienen nombres cotidianos: John, Peter, Harry… y apellidos aún más cotidianos: Smith, Parker, Potter… Por eso, desde la admiración, me decidí a tomar su fórmula y ver si era capaz de conseguir los mismos resultados. Es el efecto de cero a héroe, en el que alguien que podría ser una persona normal y corriente, como la mayoría de los personajes principales de mis relatos, terminan formando parte de la Historia espacial de la humanidad.

El tercero y último es que no he vivido en la cultura americana, francesa, rusa o china, y terminaría poniéndole un nombre sin sentido a alguien con una personalidad totalmente hispana. Cada cultura, a parte de sus clichés, tiene su propia idiosincrasia, y es algo que debe formar parte de los personajes. Yo puedo ponerle a un protagonista un nombre japonés y hacer que se incline al saludar y llame a todo el mundo Yoquesé-san, pero no por ello se convertirá en japonés. De la misma forma que si a un hombre le llamas Manolo Banderas y le pones un capote y un traje de luces mientras grita olé no será español.

Yo misma he tenido muchos problemas al definir a mis personajes secundarios como chinos, alemanes, búlgaros o mexicanos. ¡No todos los mexicanos dicen órale, igual que yo en mi vida he dicho mecaguen! Darle a un personaje una identidad cultural y nacional es muy complicado, y me resulta mucho más fácil escribir sobre lo que conozco, que es la cultura hispana.

Y si alguien se lo pregunta, ahora mismo estoy inmersa en una comunidad muy variada en la que hay, efectivamente, españoles, cubanos, venezolanos… Mi mejor amiga es filipina, mis vecinos árabes, mi profesor japonés y yo empiezo a dudar de en dónde nací. 😉

¿Por qué ninguna de tus protagonistas es mujer?

Esta es una pregunta tonta. No voy a responder a eso.

¿Por qué ninguna de tus protagonistas es mujer, bis?

Porque esta es una saga de novelas de romance gay, y algo de aventura.

¿En tu universo alternativo las mujeres no forman parte de la Historia de la exploración del Espacio?

¿Te estás divirtiendo?

Las mujeres forman parte de la historia. Hay grandes personalidades tanto en el campo científico como militar que son mujeres, y personajes secundarios muy importantes que son mujeres. Incluso hay romances heterosexuales sin los cuales muchos de mis protagonistas jamás habrían existido, de hecho, todos los protagonistas humanos se habrían quedado en la nada de no ser porque hubo una mujer que se enamoró de un hombre. Y, sólo por si acaso es la próxima pregunta que vas a poner: Los varones no llevan el monopolio del romance intergaláctico. También hay constancia de relaciones entre humanas y otras especies, relaciones muy importantes para la Historia de la humanidad algunas e insignificantes otras, pero igual de buenas todas.

Fin de la FAQ, por ahora.

¿?

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