Recursos NaNoWriMo: La trama

Faltan 23 días para que comience nuestro placentero infierno, el Camp NaNoWriMO, y nos conviene tener ya preparada nuestra línea de acción para llegar con éxito al final. Si quieres tómatelo como una competencia contigo mismo, con tus compañeros o con todos aquellos que dijeron que nunca lo lograrías, pero no como una batalla, sino como una maratón. Eres un corredor, corres solo y en la pista sólo importas tú, tu meta y la estabilidad de tus zancadas. El resto sólo es ambientación, el grito de los fans y el calor del pelotón sudando a tu lado (el dulce aroma de la carrera).

¡Diviértete! (y gana)

Planifica tu táctica de ataque.

La historia que te llevará a la victoria.

En el NaNoWriMo dicen que hay dos tipos de escritores, los que necesitan tener cada detalle de la trama bien señalado y anotado para seguirlo como quien sigue una receta de cocina, y quien sólo puede escribir si no conoce el final de su propia historia y se dedica a echarle inventiva al caldero. Es cierto. No mienten. R. R. Martin, por ejemplo, es del segundo tipo, y no es que le vaya muy mal. Sin embargo yo prefiero tenerlo todo bien encajado para que los giros argumentales del final no choquen con el principio en una relectura.

Si piensas que la magia muere con la organización, entonces no hagas este paso al completo, pero al menos plantéate sobre qué vas a escribir. Incluso el autor de Canción de hielo y fuego tenía una meta con su novela, unas líneas a seguir que después no respetó al completo, pero que le ayudaron a definir el carácter de su historia. Lo de matar a todo dios, por ejemplo, era algo que tenía planeado desde el principio, para que vean hasta dónde llega su maldad.

Si eres como yo, entonces te doy un par de trucos para encontrar tu historia. Es mi método. A lo mejor a ti no te funciona, pero puedes probarlo. Si en cambio piensas que el tuyo es mejor, soy una enamorada de las nuevas experiencias, así que te agradecería que compartieras.

Premisa

1º Comienza con un “Y si…”

A veces es el rasgo de un personaje o una situación interesante, otras es una idea general o un conjunto de rarezas.

  • ¿Y si mi protagonista pudiera presentir la muerte antes de que sucediera?
  • ¿Y si una princesa se detiene a mitad del altar, el día de su boda, y declara que no le van los príncipes?
  • ¿Y si se desarrollara un apocalípsis zombie en una pequeña isla del Atlántico y las autoridades decidieran que el mejor método de contención es la cuarentena y abandonar a los isleños a su suerte?
  • ¿Y si una princesa que ha sido desterrada a una pequeña isla del Atlántico por ser lesbiana se viera en medio de un apocalipsis zombie y tuviera que sobrevivir a la aventura con un hombre que presiente la muerte y enloqueciera con cada revelación de su don? ¿El hombre se suicidaría? ¿Ella lo mataría? ¿Conseguirían hacer una balsa para huir de la isla? ¿Se llevarían la infección consigo?

2º Define un objetivo primario y otro secundario, en términos literarios.

Puedes decantarte por pensar en varios géneros y tratarlos, sin más. ¿Quieres que tu novela de zombies se centre en el romance entre los supervivientes? Bien, entonces es Aventura/romántica o Ciencia-ficción/romántica. ¿Quieres que tu novela de piratas espaciales se centre en la búsqueda de un tesoro mítico? Entonces será Ciencia-ficción/Aventura. ¿Y si lo que te atrae es analizar cómo actuaría un grupo de personas a las que se les hace elegir entre torturar a un desconocido o morir? Entonces sería Gore/Social (porque analiza los mecanismos sociales y psicológicos del ser humano, sus deseos de supervivencia y demás. Yo lo pondría como psicología, pero siempre me dicen que ese término es para manuales universitarios, así que…)

Yo la verdad es que este paso no lo medito mucho. Todos tenemos nuestras preferencias e intereses. A mi me aburriría escribir una historia larga que no tuviera aventura, o un poquito de acción, aunque sea un mero puñetazo encajado por alguna parte, pero también es verdad que el hilo conductor de la mayoría de mis historias es el romance, por lo que lo que se me suele ocurrir siempre tiene una trama romántica.

Pero quieras que no, este paso es importante. Una vez tengas claro qué es lo que te interesa desarrollar, dale vueltas a los “y si” para que encajen en ese camino. ¿Ejemplos de distintas rutas con los mismos “y si”?:

¿Y si mi protagonista fuera un adolescente con capacidades especiales (mágicas)?

Aventura: Sería el elegido para derrocar a un villano poderoso que asola el mundo.

Romance: Se uniría a un grupo con un objetivo secundario y se enamoraría de uno de los miembros, que después resulta ser su hermano pero que no es su hermano. (No es necesario que el prota use mucho sus poderes, sólo que esté perdidamente enamorado del otro antes de tres días, o el cortejo podría alargarse más de un mes y sería menos mágico).

Social: Los usaría para imponer el orden según sus propios estándares, convirtiéndose en un monstruo genocida y terminando siendo perseguido por un super detective genio.

Terror: El adolescente sería el hijo de la Bestia y se dedicaría a matar a todo quisqui. Si en vez de ser un adolescente es un niño, da más miedico.


Adversidad

Una historia sin un objetivo a superar pierde su gracia. La adversidad puede ser una ley, una sociedad, una persona, una idea, una situación o el propio personaje. Pueden ser zombies, puede ser la homofobia o puede ser el examen de ingreso a la universidad. Siempre tiene que haber un problema al que enfrentarse y, si es posible, vencer.

Si te fijas, cuando definimos la temática de nuestra historia también no estamos centrando en un tipo determinado de adversidades. Para la aventura habría un enemigo malvado, para el romance habría la creencia de incesto (cuando no es real), para el social habría un detective super inteligente…

Lo mejor que puedes hacer en este paso es ser original. No intentes rizar el rizo, simplemente escribe sobre algo que a ti te gustaría leer, algo que seguro te sorprendiera.

¿Quieres romance? Prueba a hacer que en medio de un apocalipsis zombie los supervivientes intentan formar una comunidad enfocada en la pervivencia de la especie, por lo que toda relación sexual no enfocada a la reproducción está condenada y con ello cualquier romance homosexual. Luego intenta que el amor de tu princesa lesbiana sobreviva a eso.

Piensa también que no hay límites de adversidades. Nuestra princesa lesbiana podría ser cortejada por un gallito de corral que se cree que puede sacarle la tontería lésbica a mamporros, puede ganarse la enemistad de la anciana del asentamiento, que no ve con buenos ojos su descaro principesco, y, para colmo, puede que tenga que lidiar de vez en cuando con algún zombie. Digo yo, que se supone que para eso están puestos en la historia.


Desenlace

Sí. Plantéate el desenlace antes que el resto de la trama. No me refiero a que pienses cómo será la escena exacta, sino que te cuestiones desde ya si vas a buscar un final optimista, dramático o abierto. Tampoco lo tengas como algo escrito en piedra. Muchas veces he empezado a crear una historia con la intención de unir a los protagonistas, pero según se iban perfilando las personalidades y se desarrollaban los actos de los personajes, me iba dando cuenta de que el único resultado posible era un drama a gran escala: amores no correspondidos o muertes inevitables.

Pero esto es tan importante como saber si quieres viajar hacia China o hacia Estados Unidos, para saber qué rumbo tomas. ¿Que después no llegas a puerto o te desvías a mitad de camino? Eso ya se verá cuando eches a andar, mientras tanto, céntrate en el horizonte. ¿Hacia dónde vamos?


Giros argumentales.

Para mí, lo más divertido de crear historias.

Me gusta mucho partir de personajes que parecen irreconciliables y de pronto algo lo cambia todo y lo que era imposible se vuelve real. Un giro argumental sería que Mario persiguiera a María para matarla y vengar la muerte de su padre pero a mitad de la historia descubre que María no tuvo nada que ver. Otro giro sería que Mario y María lucharan codo con codo como mejores amigos y un día Mario descubre que María es una espía del enemigo y que todos esos momentos de amistad fueron mentira.

Los giros argumentales pueden ser discretos, lentos, que el lector no los percibe hasta que termina el libro, hace recuento de lo ocurrido y comprende que ha habido un giro drástico en los acontecimientos, o violentos e impactantes. Ninguno es mejor que el otro.

Tampoco te obligues mucho a conseguir esto. Si ves que le estás dedicando más de diez minutos en pensar algo sorprendente para cambiar la dirección de la trama, es que lo estás enfocando mal. El giro tiene que surgir para ayudarte a dar con el desenlace, para ayudarte a reírte del lector (sí, es el deporte oficial de los escritores) o para que tú mismo te enganches más a tu propia historia. Si no lo encuentras, lo más seguro es que lo tengas pensado y no seas capaz de identificarlo; que no lo consideres como tal.

Puedes tener más de un giro argumental. No hay límites para ellos. Sólo asegúrate de que no se conviertan en un estorbo para ti. Por ejemplo, si tienes una historia con siete giros, lo más seguro es que no la termines en cincuenta mil palabras.


Ejemplo de historia corta:

Premisa: Eduardo es un joven orgulloso y con un carácter desagradable, lo que hace que tenga pocos amigos, pero es un genio para la informática. Sus grandes capacidades con los ordenadores hacen que un compañero se fije en él y desarrolle una admiración que poco a poco se va acercando al amor.

Adversidad: El chico que se fija en él, José, es tan orgulloso y tiene tan mal carácter  como él, por lo que cada vez que hablan, terminan discutiendo, pero sus choques no llegan al punto de hacer que se odien, sólo impedir que haya un acercamiento pacífico.

Situación: Su historia iniciará poco antes de que dé comienzo una competencia de apps informáticas. Por supuesto, al ser ellos los mejores de su clase, formarán equipo y la universidad tendrá los ojos puestos en su proyecto, dándoles ánimo, por lo que tendrán que comportarse como profesionales y permanecer unidos a pesar de todo.

Objetivo: Los dos terminarán superando sus semejanzas y se harán los churris más empalagosos del mundo y todas esas cosicas romanticonas guays.

Giro: Discutirán mucho y en una de esas parece que José tira la toalla y se larga enfurecido. Eduardo se siente fatal y es entonces, cuando analiza la situación, que se da cuenta de que está enamorado de José. No es que le haya cogido cariño, es que quiere ese típico “algo más”. Entonces hace propósito de cambiar y ser más amable con José, y la dinámica de la historia cambia. Hemos llegado al pico de tensión y ahora descendemos hacia el desenlace romántico, aunque se permiten baches por el camino.

Una historia larga podría ser como lo anterior, pero con varios giros:

  1. Aparece de pronto un exnovio de José y se mete entre ellos, haciendo que Eduardo se moleste por su intervención pero al mismo tiempo ayudando a que la trama avance porque así descubre que José es gay.
  2. Durante la competencia a José se le cae una taza de café sobre la torre del ordenador y el hardware le da una demostración de fuegos artificiales a pequeña escala. Tienen que empezar de nuevo desde el principio y la universidad, como castigo, los obliga a trabajar por la tarde, solos, en el pequeño cuartucho del departamento de informática. –> Esto añade una trama paralela, permite acercamiento entre ambos y podría hacer que volvieran a chocar porque se enfandan tras el error de José o un acercamiento porque Eduardo es comprensivo y no le echa en cara nada.
  3. Un día aparece en la facultad de informática un niño de ocho años y pregunta por Eduardo. Es su sobrino, que está a su cargo y se ha escapado de las clases de karate extraescolares porque las odia. A partir de ese momento este adorable personaje está con ellos, dando el punto de humor y obligando a los otros dos que se acerquen cuando discuten, para no dar una mala imagen al pequeño. Su arco argumental podría acabar después de que los chicos descubrieran que el niño se escapa de las clases de la tarde porque hay un grupo que lo acosa e insulta y juntos le ayudan a superar esto y enfrentarse a sus temores.
  4. Cuando están a punto de conseguir su objetivo, una amiga de Eduardo va a ver la app y le encanta. En una fiesta la chica se lo comenta a unos chicos de otras universidades, sin saber que estos están en la competencia. Los chicos van a la facultad, le copian la app a la pareja y después le borran todos los archivos. José y Eduardo tienen que rehacer otra app mucho más sencilla para entregarla una semana más tarde, pero cuando lo hacen, su app es descartada porque parece una copia de inferior calidad de la de los ladrones. Este giro podría encontrar un final de arco argumental cuando los chicos, colaborando como una sola mente pensante y con la aparición estelar del sobrino enano, que además ha mejorado sus capacidades de infiltración, logran recopilar pruebas del crimen y hacen prevalecer la justicia.

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